INONGO-VI-MAKOMÉ (KRIBI, CAMERÚN, 1948)

Contributor: Ilaria Rossini

Inongo-Vi-Makomé nació en Lobé, Kribi, (Camerún) en 1948, es de origen batanga y actualmente vive en Barcelona. Trascurrió su infancia en el poblado de Lobé y cursó sus primeros estudios en su provincia natal y la enseñanza media en el Insituto Santa Isabel en la isla de Fernando Poo, en Guinea Española (hoy Guinea Ecuatorial). Posteriormente se trasladó a España, donde terminó el bachillarato en Valencia e ingresó en la Facultad de Medicina, y después  continuó sus estudios en Barcelona (Nomo Ngamba, 2004, p. 1); pero de repente nació en él la pasión por la literatura.

Como intelectual participa en seminarios y conferencias sobre África, es articulista de “La Vanguardia” de Barcelona (Montilla, 2009, p. 1) y su actividad literaria abarca novelas, cuentos y obras teatrales, aunque él se denomina principalmente como cuentista, porque cuando escribe, indepiendentemente del género testual elegido, él siente que narra un cuento.

En 1997 se publica su primera novela, Rebeldía (Barcelona, Biblària), la autobiografía de toda una generación de africanos, sobre todo cultos, que desde el final de los  Sesenta hasta casi la mitad de los Ochenta, llegaron a Europa con la ambición de estudiar y con el deseo de regresar a  su patria en breve tiempo; pero éste a menudo no se cumplió debido a las dictaduras de sus países. (Odartey-Wellington, 2007, p. 9).

El libro es rico en diálogos, palabras y locuciones de diferentes idiomas africanos y catalán y de refránes en fang: elementos típicos de la tradicción oral africana. La novela habla de dos temas principales: el regreso del emigrante a su tierra natal y la rebeldía hacia la supremacía occidental. El protagonista Essopi, de cuarenta años y de origen camerunés, que desde hace veinte años vive en Barcelona, vuelve a su país de origen para pasar las vacaciones. Pero su regreso en Camerún coincide con una crisis de identidad que le sorprende:

«¿Quién eres, y de dónde vienes?», oyó que le preguntaba su propia voz interior. «No soy nadie; ni vengo de ninguna parte», murmuró contestando a esa voz interior. Era verdad, ya no pertenecía a ninguna parte. Descubría por fin que el largo exilio de muchos años le había convertido en un ser que flotaba en el aire, en el espacio. Sentía un gran vacío tanto dentro como fuera de sí mismo. Su corazón se llenó de tristeza. (Vi-Makomé, 1997, p. 42)

Los largos años transcurridos en Europa le habían convertido en un extranjero en su tierra natal, en un inmigrado entre su propia gente, de hecho tampoco el color negro de su piel lo salvaba en su patria, donde continuaba a ser considerado un blanco:

[…] se encuentra con que los suyos le tomaban por un blanco, por extraño a sus costumbres, a sus formas de trabajar, de vivir, de gestionar asuntos mercantiles, de creer en Dios, de subir a un cayuco para contemplar las cataratas de cerca… En una palabra: ¡Un extranjero! ¡Era otro inmigrante entre su propia gente! ¡En eso le habían convertido sus veinte años de exilio obligado en Europa! ¡No era de ninguna parte, de ningún lugar! No tenía identidad. El color negro de su piel no le salvaba en su tierra. Se había convertido en un eterno inmigrante en todas partes. (Ivi., p. 47)

Su viaje de regreso a Camerún refleja también el shock de Essopi al deberse enfrentar a un ambiente totalmente transformado durante su ausencia, dominado por la imitación de los modelos de los colonizatores; no reconoce a su pueblo ni a su gente, marcados por un  consumo exagerado de alcohol y de tabaco, por la difusión de la televisión, por el uso de la lengua francesa en lugar de la autóctona, por la pérdida de los valores fundamentales de la tradicción africana, en síntesis por una destrucción material y moral. Por eso, el único remedio consiste en oponerse a los modelos de los otros, para generar algo propio: actuar con rebeldía y negar así la supremacía occidental y exigir proyectos de cambio.

Una fase que hemos bautizado con el nombre de «Rebeldía». Esta  rebeldía consiste en renunciar, entre otras cosas, a comprar y consumir productos suyos, que son en realidad la causa de que nos hayamos transformado en simples peleles y esclavos en sus manos. […] Se trata de crear una nueva cultura que evite que nuestra gente siga consumiendo masivamente todo lo que nosotros no tenemos y no podemos fabricar – dijo Obama Ecoro -. Hemos de educar al pueblo a conformarse con lo que tenemos, y si es malo, a trabajar para mejorar su calidad. Hemos de desarrollar los productos autóctonos, fomentar su consumo. [...] La «Rebeldía» consiste en demostrar al poderoso que el débil está dispuesto a todo, incluso a morir, antes seguir consistendo que le siga pisoteando día a día su dignidad de ser humano. Si los blancos quieren, que vengan y nos maten a todos, siempre será mejor que vivir esclavos suyos eternamente. [...]

Esto es lo que he estado buscando todos estos días en Camerún. […] «Rebeldía», cambiar el destino de un pueblo sin hacer daño a nadie; optar por la muerte antes que perder, viviendo, la vida, la dignidad y la libertad; «Rebeldía», enseñar a todas las generaciones actuales de africanos, y a las venideras, a amar lo que son y de dónde son, para evitar ser esclavos eternamente en un mundo donde nacieron libres; «Rebeldía», enseñar al blanco del momento y de siempre que el negro africano no es un animal, ni un producto suyo creado en laboratorio ni, por lo tanto, su propiedad particular con la que puede hacer lo que le venga en gana. (Ivi., pp. 104-105)

Pero, quien lucha por la libertad corre muchos riesgos, de hecho en la parte final de la novela, el autor crea una escena fabulesca y rocambolesca, donde Essopi recibe tres balas en el tórax.

En 2008 se publica Nativas (Premià de Mar, Clavell), novela que describe el trágico desequilibrio de África negra y la invisibilidad de los inmigrados en las sociedades europeas. Un viaje entre los aspectos de la vida occidental y aquellos del mundo africano, de hecho – en la mente del personaje negro que vive en España – aparecen los recuerdos de su infancia, los cuentos llenos de enseñanzas morales de su querido abuelo y las referencias a las tradicciones y a los refranes de su pueblo.

Ambientado en Barcelona, el libro cuenta las vicisitudes de dos ejecutivas españolas, Roser, de 49 años divorciada, y Montse, de 48 años soltera, que deciden pagar a un inmigrado para satisfacer sus deseos sexuales.

La historia empieza así con un capricho de una noche, que poco a poco se convierte en una apetecible realidad que encarcela los sentimientos de las dos mujeres.

La propuesta por parte de Montse de pagar a un inmigrado entre las dos y pasar cada una de ellas algún tiempo con él, deja perpleja en un principio a Roser, pero ésta, más tarde, acepta el acuerdo de su amiga por la que posteriormente llegará a sentir celos ya que se enamora perdidamente del joven y se trasladará con él, a espaldas de Montse, a Berlín.

Ya en el segundo capítulo conocemos al tercer protagonista de la novela: Montse, en la Plaza de Cataluña, busca un inmigrado que acepte su propuesta de trabajo, y encuentra así a Bámbara Keita, de 33 años, que había dejado África desde hace seis años, a la búsqueda de una vida mejor.

Cuando Montse le pregunta: «¿Quieres trabajar, Bámbara Keita…?» (Vi-Makomé, 2008, p. 24), el joven se sorprende, convencido que «había llegado al cielo, al paraíso» (ibidem). Viene acompañado a casa de Roser, donde – como pasará también en casa de Montse –  admira el lujo y las comodidades de los europeos, maravillándose antes unas costumbres, que en algunos casos, compara con aquellas africanas:

[Bámbara Keita] no sabía dónde posar el vaso, si en el suelo, en la alfombra, o en la mesita redonda de madera… (Ivi., p. 29)

Y además:

Bámbara Keita vio cómo las mujeres agarraban los tenedores para comer aquel arroz amarillo. ¡Demonios, él siempre lo había hecho con la cuchara! Cogió también el tenedor y se llevó el arroz a la boca. Estaba muy bueno. Se preguntó por qué los blancos son tan complicados a veces… ¡Con lo bien que le hubiese venido comer tan suculenta comida con la cuchara! (Ivi., p. 35)

El inmigrado sigue planteándose preguntas:

¿Dónde y cómo lavarse? Había un bidé cuya utilidad desconocía por completo. (Ivi., p. 54)

Además el libro recoge reflexiones sobre el tema del exilio y sobre la imagen idílica que los inmigrantes tienen de Europa, imagen que a menudo se tuerca apenas llegan al nuevo territorio, cuando descubren que vivir en el “edén de los blancos” no es tan sencillo:

[Bámbara Keita] a veces, cuando la tristeza le invadía, se preguntaba por qué nadie le había avisado nunca de lo difícil que era la vida en el paraíso de los blancos. ¿Por qué nadie se lo dijo jamás? ¿Por qué eso no se anunciaba como todo lo demás? ¿Por qué a continuación de los anuncios de los elegantes coches, mansiones, trajes… en una palabra, de la buena vida del país de los blancos, no añadían aunque sea por escasos segundos, la otra parte, la de sus injusticias y miserias…? (Ivi., p. 89)

Más tarde Bámbara Keita revela su verdadera identidad: su nombre es Gérard Essomba, no es originario de Mali, sino de Camerún, y afirma cómo «evitar la identificación era fundamental en el país de los blancos. Sobre todo en España, donde iban a aterrizar en primer lugar. Se deshizo de todo aquel documento que le pudiera relacionar con su país, a fin de que, en caso de caer en la desgracia y ser arrestado por la policía o cualquier autoridad, no le pudieran expulsar de regreso a su nación de origen» (Ivi., pp. 133-134).

Entre los ensayos de Inongo Vi-Makomé recordamos España y los negros africanos. ¿La conquista del  Edén o del infierno? (Barcelona, La Llar del Llibre, 1990), donde el autor guía a sus lectores en el análisis de las vicisitudes que incitan a los africanos a llegar a España, de los peligros que viven durante el viaje, de las dificultades que encuentran en el país de los blancos y al final aporta consideraciones sobre la actitud racista o no de los españoles y sobre las problemáticas de la segunda generación de inmigrados. La emigración negroafricana. Tragedia y esperanza (Barcelona, Carena, 2000) habla de la cultura tradicional africana, de las batallas perdidas contra los europeos y de la convivencia entre éstos y los negros inmigrados, para que esta convivencia se perciba como una fuente de riqueza; además Vi-Makomé dirige su atención hacia el hecho de poder crear optimismo y esperanza en el futuro a partir del pesimismo del presente.  Poblaciòn negra en Europa. Segunda generaciòn. Nacionales de ninguna naciòn (Donostia-San Sebastián, Gakoa 2002) se divide en dos partes: en la primera el autor fija su atención en la cuestión de las migraciones pasadas y actuales hacia Europa, mientras que en la segunda trata el mundo africano, preguntándose porqué este territorio tiene dificultades.

Sus relatos se ispiran en la mitología africana y habitualmente son intercalados por canciones en batanga o bulu, lenguas del sur de Camerún; entre ellos destacan Akono y Belinga. El muchacho negro que se transformó en gorila blanco, Danga y el tambor, Bemama, Los reyes de Zookala, La asamblea de los animales de ÁfricaEl tonto y el espejoMaleEl castigo de dios solLa princesa de las cataratas, El sueño de Mahèmò.

Sus obras de teatro se representan o en castellano o en catalán y, en algunos casos, las canciones son entonadas en una lengua africana.  Dos de éstas, Muna Anyambe (La hija de Dios) (Paris, Harmattan, 2006), que se basa sobre la mitología africana de la creación del universo y Bwee o Ititi (Una lucecita en la oscuridad) (Paris, Harmattan, 2006), donde el autor pone en escena el drama de la inmigración negra en Europa, se han traducido al francés.

Al final recordamos que Inongo-Vi-Makomé es el único escritor africano cuyos textos han sido traducidos al euskera, (Ngom Fayé, 2003, pp. 20-21), en particular cinco recopilaciones de cuentos  (Turrau, 2006, p. 1).

M. Nomo Ngamba, Rasgos comunes y particularidades en cinco novelas negroafricanas postcoloniales en lenguas europeas: Rebeldía; Las tinieblas de tu memoria negra; The house gun; Un vie de boy y O desejo de Kianda, Revista electronica de estudios filologicos, 2004, 8,

http://www.um.es/tonosdigital/znum8/estudios/15-monique.htm

M. Ngom Fayé, Literatura africana de expresión española, Cuadernos Centro de Estudios Africanos, 2003, 3, http://www.asodegue.org/ddiciembre0803.htm

D. Odartey-Wellington, Un camerunés hispanohablante en Barcelona o un accidente de la migración: entrevista a Inongo-Vi-Makomé, Journal of Afroeuropean Studies, Vol.1, N. 3, 2007. Sitio disponible: http://journal.afroeuropa.eu/index.php/afroeuropa

I. Vi-Makomé, Rebeldía, Barcelona, Biblària, 1997.

I. Vi-Makomé, Nativas, Premià de Mar, Clavell, 2008.

I. Vi-Makomé, España y los negros africanos. ¿La conquista del Edén o del infierno?, Barcelona, La Llar del Llibre, 1990.

I. Vi-Makomé, La emigración negroafricana. Tragedia y esperanza, Barcelona, Carena, 2000.

I. Vi-Makomé, Poblaciòn negra en Europa. Segunda generaciòn. Nacionales de ninguna naciòn Donostia-San Sebastián, Gakoa, 2002.

I. Vi-Makomé, Akono y Belinga. El muchacho negro que se transformó en gorila blanco, Barcelona, El crit de l’óliba, 1988.

I. Vi-Makomé, Bwee o Ititi, Paris, Harmattan, 2006.

I. Vi-Makomé, Muna Anyambe, Paris, Harmattan, 2006.

C. Turrau, África dará ejemplo de un desarrollo sin la esclavidud consumista occidental, http://www.diariovasco.com/prensa/20061118/aldia/africa-dara-ejemplo-desarrollo_20061118.html#Inicio_noticia, 2006.